Un mosaico maestro se usa como referencia de color en las producciones para mantener la consistencia. Esto asegura que todos los diseños de mosaicos se alineen con el mismo estándar de color, proporcionando uniformidad.
Este proceso asegura que los mosaicos tengan una superficie lisa y uniforme sin irregularidades. La planitud es crucial para la instalación y la estética adecuadas, especialmente para aplicaciones de pisos.
Las verificaciones de casillas aleatorias y las pruebas de piso confirman el diseño y la consistencia del color. Esta verificación visual garantiza que los mosaicos entreguen una estética uniforme cuando se instale.
La inspección del grosor es un proceso de control de calidad esencial para garantizar que las fichas cumplan con los estándares requeridos. El grosor de cada mosaico se mide para detectar desviaciones y mantener la consistencia, asegurando el producto final.
Esta inspección verifica el brillo o la reflectividad de las baldosas, asegurando que cumplan con los niveles de brillo deseados. El brillo consistente mejora el atractivo visual y garantiza que las fichas cumplan con los estándares estéticos.
La medición de dimensiones y diagonales de mosaico asegura que cumplan con las especificaciones de tamaño y mantengan los ángulos adecuados. Esta inspección previene las baldosas deformes y garantiza la uniformidad en el producto final.
Mide la capacidad del mosaico para resistir la humedad, asegurando la idoneidad para áreas húmedas como baños. Los mosaicos con bajas tasas de absorción de agua proporcionan una mejor durabilidad en ambientes propensos a la humedad.
La evaluación de la rugosidad de la superficie asegura que los mosaicos tengan la textura apropiada para su uso previsto. Esto afecta la estética, la facilidad de limpieza y la idoneidad para varios entornos.
La prueba MOR (módulo de ruptura) mide la resistencia y la durabilidad del mosaico a través de pruebas de flexión, asegurando que puedan resistir el uso y el estrés regulares.
El peso de la caja de inspección confirma el empaque preciso asegurando que cada caja contiene la cantidad correcta de mosaico. Ayuda a mantener la consistencia durante todo el proceso de embalaje.
Esta inspección garantiza que los azulejos resistan las manchas y la suciedad, lo que los hace fáciles de limpiar y mantener. Asegura la conveniencia y la apariencia duradera.